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Una esperanza para las mujeres víctimas en Urabá.

Mar 17, 2022Emprendimientos, Género, Publireportajes, Territorio0 Comentarios

Fanny, ejemplo genuino de una feliz trasformación de vida por la restitución de tierras en Urabá.

En informe por la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras, nos cuentan que las mujeres son la mitad de los beneficiarios de restitución de tierras en los últimos tres años. Además de alcanzar más de 5.000 sentencias en firme para ellas en este mismo período, 36% de los proyectos productivos que apoya la Unidad de Restitución de Tierras son liderados por mujeres.

Las mujeres han sido las principales víctimas de la violencia en Colombia. Esposas, madres, abuelas o hermanas mayores, han sido despojadas de sus tierras y también desplazadas. Salieron de su propiedad con la pena de compañeros, hijos y familiares asesinados.

Tantos sueños y esperanzas de mujeres campesinas colombianas, que se diseminaron por distintos puntos del país, no solo concitaron asombro y solidaridad, sino que encontraron respuesta en la Ley 1448 de 2011, que ordena atención, asistencia y reparación integral a las víctimas de la violencia en Colombia.

El gobierno actual impulsó y firmó la prórroga de la Ley 1448 por 10 años más. Así, se estima alcanzar la meta de restituir un poco más de 4 millones de hectáreas de tierra despojada para 2031. Al trabajar por una reparación integral, no solo se les devuelve su predio a las mujeres, como la base de su hogar y familia, sino también los recursos y herramientas para rehacer sus vidas y su economía familiar”, agrega el directivo.

Después de 23 años, Fanny de Jesús Montoya Ramírez volvió a su tierra, recibió un proyecto productivo, adelanta emprendimientos y dice que “duerme y se levanta feliz” gracias a la restitución de sus derechos territoriales.

Un 15 de noviembre de 2019 fue la fecha que le devolvió la esperanza a Fanny de Jesús Montoya Ramírez, de 61 años, al recibir un predio de 11 hectáreas 344 metros, el mismo que se vio obligada abandonar en 1996.

Y es que en la vereda Paquemás, ubicada en Turbo Antioquia, los jueces de restitución de tierras han proferido ya 65 sentencias en firme, siendo Fanny una de las mujeres beneficiadas a través de esta política pública y un ejemplo de un proceso que avanza en la subregión del Urabá antioqueño.

Para hacer efectiva su reparación integral, esta luchadora, pero optimista mujer, recibió por parte de la Dirección Territorial Apartadó un proyecto productivo de ganadería de doble propósito con 11 terneras preñadas de vientre para la producción de leche y carne, así como el cerramiento del lote y un corral para el ganado por un valor de 32 millones de pesos; proyecto con el que ha podido salir adelante e invertir en nuevos emprendimientos.

Fanny es una mujer de estatura mediana, cabello corto y de una sonrisa que contagia de alegría; y quien camina con entusiasmo a sus 61 años, mientras recorremos con ella su predio, al tiempo que nos cuenta su pasado y su presente. El terreno es un lugar cuidado, se puede apreciar lo organizada que es y el amor por la tierra de esta mujer a quien un Juez Especializado le restituyó su propiedad.

“Cuando dejamos las tierras teníamos cultivo de plátano (que embarcábamos con Unibán), ganado y quedaron 250 palos de borojó produciendo. Al regresar el plátano era potrero y dejaron solo 15 palos de borojó” relata.

Empaca en recipientes de 12 y 8 onzas la jalea de borojó. De esa cantidad salen hasta diez jugos medianos, pero también puede ser consumida con galleta o pan. Un gran número de compradores son adultos mayores que al estar decaídos se toman un juguito y manifiestan sentirse bien. ¡Y AJÁ! URABÁ  probó este rico manjar y es delicioso de muy buena calidad fabricado con miel.

Las manos de Fanny reflejan el amor por su tierra, con ellas levantó su predio que dejó por 23 años. Ahora relata cómo fue su regreso: “boleé machete, guadaña y fumigué. Sé de todo eso, porque las mujeres de Paquemás, somos mujeres verracas, somos mujeres de campo”. Poco a poco recupera su predio donde ya tiene pollos de engorde, plátano, yuca, siembra potreros, cuida el ganado y tiene como meta para este 2022 emprender un cultivo de pescado.

Fanny Montoya nunca se ha quedado con las manos cruzadas. Durante los años en que estuvo lejos de su tierra vendió tamales, morcillas, fue moto taxista por cinco años haciendo rutas desde Turbo hasta San Pedro, Planeta Rica, El Tres y Tierra Alta.  Y afirma con mucha alegría: “yo me acuesto feliz y me levanto feliz porque cuantas personas no quisieran tener un pedacito de tierra para trabajar”.

La Dirección Territorial Apartadó ha implementado 248 proyectos productivos con una inversión de $7.327.417.7555 en las líneas productivas de ganadería, plátano, cacao y cereales.

 

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