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QUE HACER ANTE UN GOLPE DE CALOR

May 4, 2023Editorial, Turismo0 Comentarios

Un golpe de calor es una emergencia médica que puede ocurrir cuando el cuerpo no puede regular adecuadamente su temperatura en un ambiente muy caliente y húmedo. La prevención es la mejor forma de evitar un golpe de calor.

Los meteorólogos pronostican día a día temperaturas muy calientes, y esto trae noticias de víctimas de golpes de calor. Cualquier persona corre el riesgo de sufrir un golpe de calor si se dan las circunstancias, pero este riesgo es especialmente alto entre trabajadores en campo, aficionados a los deportes al aire libre que no toman precauciones suficientes, la más importante de ellas, la de no hacer ejercicio cuando el calor ronda los cuarenta grados.

En épocas de altas temperaturas, es importante cuidar nuestro cuerpo y nuestra salud de la exposición solar y de las consecuencias que puede traer cuando la misma se prolonga.  Nuestro cuerpo dispone de mecanismos para regular la temperatura corporal, pero cuando las temperaturas externas suben en exceso, puede resultar riesgoso. Uno de estos mecanismos es la “termorregulación”, la capacidad del cuerpo de controlar su propia temperatura para mantenerla entre 35,5 °C y 37 °C. Este es el rango ideal de temperatura, cuando se supera, el organismo puede colapsar y tener consecuencias graves para la salud.

Cuando el cuerpo gana calor con mayor rapidez del que puede eliminar intenta expulsarlo haciendo circular la sangre central hacia la periferia para poner la máxima cantidad de sangre en contacto con la piel, a fin de enfriarse. Pero cuando la temperatura del aire es superior a treinta y cinco grados, la radiación cesa y la evaporación es el único mecanismo natural de enfriamiento.

Pero el enfriamiento por evaporación es limitado, ya que la sudoración máxima de una persona no aclimatada al calor es aproximadamente de un litro y medio por hora, cantidad que puede subir hasta dos litros si se practica ejercicio físico.

Por otra parte, la tasa de evaporación es inversamente proporcional a la humedad relativa del aire. Cuando la humedad es alta, la evaporación se ralentiza y la sudoración se convierte en un mecanismo de enfriamiento menos eficaz. Si la humedad es superior al setenta por ciento, la evaporación es difícil y el cuerpo pierde su capacidad para eliminar el calor.

Cuando el mecanismo de regulación de la temperatura corporal falla se produce un aumento peligroso de temperatura que puede desencadenar un golpe de calor, una situación que muchas veces es mortal. La suma de temperatura y humedad ambiental alta y ejercicio de alta intensidad es un cóctel explosivo.

El golpe de calor se manifiesta por una temperatura corporal superior a cuarenta grados asociada con cambios en el sistema nervioso central y fallo multiorgánico. Los síntomas que advierten de un golpe de calor son: calambres musculares, dolor de cabeza y abdominal, náuseas, confusión, torpeza, desorientación y agitación. La sudoración puede estar presente en el golpe de calor producido por el ejercicio, pero es más frecuente su ausencia en el golpe de calor clásico. Incluso puede aparecer una sensación de frío y piel de gallina, pues el sistema termorregulador se confunde y cree que es preciso aumentar aún más la temperatura corporal. Más tarde aparecen trastornos neurológicos (adormecimiento, estupor, convulsiones, pérdida del tono muscular con contracturas y alteraciones pupilares), taquicardia, hipotensión, piel caliente y hemorragia nasal. La mortalidad es del treinta al cincuenta por ciento de los casos.

Prevenir

La forma más eficaz de evitar un golpe de calor es, lógicamente, no exponerse a los factores de riesgo; es decir, no hacer ejercicio cuando la temperatura supera los treinta y cinco grados. Pero por si una causa u otra tenemos que enfrentarnos al infierno, nos ayudará seguir estos sencillos consejos:

  • Bebe suficiente agua y líquidos: es importante mantenerse hidratado en todo momento, especialmente cuando hace calor. Bebe agua con regularidad y evita bebidas con cafeína o alcohol, ya que pueden deshidratarte.
  • Si vas a competir busca ayuda médica que te apoye en la ruta a seguir para tu cuidado.
  • Viste ropa adecuada: Usa ropa ligera y holgada, preferiblemente de colores claros. Evite usar ropa ajustada o de materiales sintéticos, ya que pueden aumentar la temperatura corporal. (Mucha de la ropa que las marcas usan son de material sintético).
  • Descansa en lugares frescos: Busca lugares frescos o con aire acondicionado para descansar y evitar exponerte al sol durante largos períodos de tiempo. Si no tiene acceso a un lugar con aire acondicionado, trate de permanecer en áreas sombreadas y ventiladas.
  • Protégete del sol: Usa sombrero y protector solar para protegerte del sol. Evita exponerte al sol en las horas de mayor calor 
  • Conoce tus limitaciones: No hagas ejercicio intenso en ambientes calurosos y húmedos. Si tienes que realizar alguna actividad física, hazlo en horas tempranas del día o al atardecer.
  • Si experimenta síntomas como dolor de cabeza, mareo, náuseas, fatiga o calambres musculares, es posible que esté afectado por un golpe de calor. Busca atención médica de inmediato si presenta estos síntomas.
  •  Repetimos: Beber agua constantemente, perdemos líquido por la orina, el sudor, el estornudo, materia fecal y otros. ¿Sí la repones?
  • Descansar a menudo.
  • Utilizar ropa holgada y clara.
  • Importantísimo: proteger la cabeza con un gorro claro, a ser posible de algodón, (muchos tejidos sintéticos dejan pasar las radiaciones ultravioletas).
  • Rociar el cuerpo con agua durante el ejercicio no es útil para contrarrestar la producción de calor provocada por el ejercicio vigoroso realizado durante treinta minutos en un clima cálido. Además, al mojarse la ropa y el calzado, aumenta la posibilidad de sufrir rozaduras y ampollas.
  • Usar bloqueador adecuado y reconocido: No todos son de confiar.
  • A nivel institucional cuando se realicen eventos se debe sensibilizar sobre este tema, igual se deben tener puntos de hidratación informados y guiados y en lo posible un área de atención médica señalizada e informada debidamente. 

 

Tratamiento (Debe ser acompañado de un médico)

Lo más importante ante un caso de golpe de calor es refrigerar a la víctima hasta bajar su temperatura a treinta y nueve grados. La inmersión en agua fría es el sistema que más rápidamente enfría el cuerpo (de 0,15 a 0,24 grados por minuto). ¡Muy importante!: una vez la temperatura ha bajado a treinta y nueve grados y medio no hay que continuar con la refrigeración, a fin de evitar la hipotermia. Cuando no es posible sumergir al paciente en agua, hay que protegerle del sol, desnudarle y tumbarle en posición fetal para obtener la máxima superficie de evaporación, rociarle con agua y aplicar aire para favorecer el enfriamiento por evaporación (en ocasiones la corriente producida por las palas del helicóptero que ha acudido a rescatar a la víctima ha recuperado al rescatado). Otro método eficaz, pero más lento de refrigeración es la aplicación de toallas de agua helada combinada con compresas de hielo en la cabeza, tronco y extremidades. Naturalmente, hay que llevar a la víctima lo antes posible a un hospital.

Factores peligrosos

La combinación de alta temperatura, alta humedad y ejercicio es la principal causa de un golpe de calor, pero hay otras circunstancias que pueden coadyuvar a sufrirlo, como la obesidad, la forma física deficiente, la deshidratación, las quemaduras solares, la diarrea y la ingesta de algunos fármacos y drogas, como el alcohol, las anfetaminas, los antihistamínicos, las benzodiacepinas, la cocaína, los diuréticos y los laxantes. Incluso el haber sufrido ya un golpe de calor puede favorecer la aparición de otro.

Los deportes deben ir acompañados de ayuda médica. Siempre tenerlo presente.

 

 

 

 

 

Viene el fenómeno del niño. Vamos preparándonos.

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